Es sábado por la mañana , y ya al despertar noto algo especial, el cantar de las campanas de la iglesia me indican que son las ocho de la mañana , una campanada fuerte precedida de otras ocho levemente más suaves, es hora de ponerse en marcha, al levantar y asomarme al balcón lo primero que veo es el pico del yelmo rodeado de niebla y en ese momento siento algo muy especial dentro de mí ,que hace que desee salir a buscar la línea perfecta por donde poder correr , sin caminos, ni carriles, ni vías , solo correr por donde mi imaginación e instinto me manda en ese momento , junto a mí mi chica y mis nobles amigos Malik y Aroha. El punto de partida un par de kilómetros pasado Segura de la sierra, conforme empezamos a correr entre los árboles , pinos , arbustos, pasando por encima de las primeras hierbas verdes que empiezan a crecer tras las primeras lluvias otoñales, en ese momento siento una sensación de libertad y de felicidad que una vez más me demuestra el porqué me gusta correr , y lo bien que te hace sentir , sobre todo en esta época de la temporada, fuera de la rutina de las series ,de los ritmos a x minutos el km etc…………….
La ruta la terminamos de nuevo en segura, después de haber bordeado toda la montaña que la rodea , aunque el último tramo por donde nos hemos metido era algo peligroso porque había mucha piedra suelta y con la pendiente que había lo hacía algo delicado es una ruta circular muy bonita y que no será la última vez que hagamos, este invierno estará lleno de días como el de hoy, intentaremos sacarle todo el partido posible a esta sierra de segura para mi gusto espectacular y la que seguro nos brindara este invierno unas líneas inimaginables…………..

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